El adulterio y la separación de hecho según las postura clásica del derecho
Hasta no hace mucho tiempo imperaba una postura judicial restrictiva que consideraba la existencia de adulterio o infidelidad después de haberse producido la separación de hecho de los esposos, si cualquiera de los esposos mantenía relaciones íntimas con una tercera persona. Esta interpretación surge de considerar que las obligaciones maritales subsisten mientas no se disuelva el matrimonio ya sea por sentencia de divorcio o muerte del cónyuge; es decir, esta es una postura eminentemente legalista.
El adulterio y la separación de hecho según una postura moderna y progresista
Actualmente viene ganando terreno una interpretación amplia, que toma en consideración la voluntad de los esposos, ya separados de hecho, de rehacer su vida independientemente el uno del otro. Es decir que no habría adulterio o infidelidad cuando no haya voluntad de ambos cónyuges de mantener la comunidad marital. A continuación se sintetiza esta postura jurisprudencial