Cuestionamiento de la suspesión laboral

 

Las suspensiones laborales pueden ser cuestionadas por el trabajador tanto por su procedencia, tipo, o por su extensión, dentro de los 30 días de notificada la medida disciplinaria.

Cuestionamiento de la procedencia de la suspensión.

Ante una suspensión, el trabajador puede cuestionar su procedencia, esto es, controvertir los hechos en los que se fundamenta la sanción.

Cuestionamiento del tipo de sanción.

Si no hay controversia sobre la falta cometida, pero si sobre el tipo de sanción aplicada (por entender que la misma es excesiva), se puede cuestionar la aplicación de la suspensión, solicitando su reducción, por ejemplo, que se aplique un apercibimiento.

Cuestionamiento de la extensión de la suspensión.

Puede suceder que corresponda la sanción de suspensión, pero la cantidad de días que implica la pena sea excesiva con relación a la falta cometida (por ejemplo, se impuso tres días y se pide la reducción a uno). En tal situación, se puede cuestionar esto último para que la pena sea menor.

Fundamentos para cuestionar la suspensión

No existen argumentos preestablecidos para fundar el cuestionamiento a una medida disciplinaria, de modo que deben ser analizadas todas las circunstancias relacionadas con el hecho al que el empleador ha calificado como falta laboral.

Plazo para cuestionar la suspensión

La ley establece que las medidas disciplinarias pueden ser cuestionadas dentro de los 30 días de notificadas. Vencido ese plazo, el trabajador afectado por la medida disciplinaria no podrá efectuar ningún tipo de reclamo.

Respuesta del empleador

Ante cualquier tipo de cuestionamiento formulado por el empleado, la patronal debe responder bajo apercibimiento de considerarse su omisión como una presunción en su contra. El empleador deberá evaluar el planteo del trabajador y ratificar o rectificar su decisión.

Consulta legal

Las cuestiones relativas a la aplicación de medidas disciplinarias, en particular la suspensión, y su cuestionamiento -en cualquiera de sus variantes-, es un tema muy delicado, y muchas veces poco conocido. Un mal planteo, o la omisión de ciertas cuestiones esenciales, puede dar lugar a un perjuicio irreparable (para cualquiera de las partes involucradas), de modo que siempre recomendamos realizar una consulta legal antes de tomar cualquier decisión y/o enviar una comunicación telegráfica.