El email y su valor como prueba en juicio

Correo electrónico con firma digital

En cuanto a la aptitud probatoria de las constancias de correo electrónico, debe destacarse que, a partir de la ley 25.506, el correo electrónico ocupa un lugar preminente en materia de prueba. El valor probatorio de los documentos con firma digital es equiparable al  de los instrumentos privados. En consecuencia, se presume la autoría e integridad del mensaje, correspondiendo a la otra parte destruir tales presunciones.

Correo electrónico sin firma digital

Ahora bien, aún cuando se trata de documentos que carecen de firma digital, “no existe impedimento para que se los ofrezca como medio de prueba…, considerándoselos principio de prueba por escrito como había aceptado la doctrina de los autores antes de la sanción de la citada ley nro. 25.506. Tal valor probatorio se sustenta en las normas del Código Civil (arts 1190, 1191, 1192), pues aunque por no estar firmados no alcancen la categoría de documento privado es admisible su presentación en juicio para probar un contrato siempre que emanen del adversario, hagan verosímil el hecho litigioso y que las restantes pruebas examinadas a la luz de la sana crítica corroboren su autenticidad.

Por lo tanto, es decisiva la prueba complementaria que se produzca merituada conforme con los criterios de la sana crítica y conjuntamente con las restantes pruebas del proceso.