Igual remuneración por igual tarea

Derecho reconocido en la Constitución Nacional

El principio de “igual remuneración por igual tarea” tiene sustento en el art. 14 bis de la Constitución Argentina. Esta norma consagra la obligación de brindar un trato legal igualitario a quienes se hallen en una razonable igualdad de circunstancias.

Interpretación de la Corte Suprema de Justicia de la Nación

Este principio constitucional ha sido interpretado por la C.S.J.N, la estableció, como doctrina legal, que, frente a circunstancias disímiles, nada impide un trato también diverso. Esta doctrina no admite toda diferencia injusta o que responda a criterios arbitrarios.

Salario como forma de premiación

De acuerdo a la interpretación de la CSJN, nada limita la posibilidad de bien discriminar en base a una “…mayor eficacia, laboriosidad o contracción a sus tareas por parte deltrabajador”, en base a los principios del bien común y reconociendo que la dichas cualidades laborales merecen ser especialmente retribuidas, tanto por razones de equidad hacia el dependiente diligente como en honor al mejor desenvolvimiento de la empresa, fuente del empleo y ámbito en el que los trabajadores desenvuelven sus aptitudes y capacidades.

Discriminación arbitraria como límite legal

La Suprema Corte de Justicia de la Provincia de Buenos Aires, en igual sentido, sostuvo que:

“La garantía del art. 14 bis de la Constitución Nacional -igual remuneración igual tarea- se opone a discriminaciones arbitrarias como serían las fundadas en razones de sexo, religión o raza, pero no a aquéllas que se sustentan en motivos de ´bien común´ ni tampoco a las que se fundamentan en la mayor eficacia, laboriosidad y contracción al trabajo.” 3-11-1987,”Romero, Emilio Fernando y otros c/ Compañía Standard Electric Argentina S.A.I.C. s/ Diferencia de salarios” DT 1988-A, 796 – DJBA 134, 25 – TSS/88 – AyS 1987-IV, 583 – LL 1988 A, 233

Contralor judicial

A pedido de parte, es deber judicial controlar que la facultad de premiar a los mejores trabajadores no vulnere directa ni indirectamente la garantía constitucional básica, ni que esconda un actuar nocivamente discriminatorio. En tal sentido, la Cámara Nacional del Trabajo,  al resolver los autos “Pollitzer, David Gabriel Alfredo c/ First Source Solutions S.A. y otro s/ despido”, de fecha 15/12/2009, sostuvo que:

“Es menester dejar claramente puntualizado que no me parece pertinente que los jueces controlen ni revisen las evaluaciones empresariales en materia de rendimiento, capacidades, capacitación y potenciales, pero sí me parece fundamental volver a señalar que es deber judicial, a pedido de parte, examinar que tales decisiones no resulten arbitrarias, antojadizas, abusivas ni violatorias de principios y reglas legales de orden público o de raíz constitucional, pues hasta allí llega la libertad y discrecionalidad patronal.”

“Por ende, la denuncia del contrato fundada en la “negativa a abonarme igual salario que el de las personas que cumplen tareas idénticas” deviene improcedente, atento las pruebas rendidas en autos dan cuenta de la existencia de razones fundadas y objetivas que justificaron el pago de un salario superior a determinadas personas, que contaban con una capacitación mayor en el idioma en el cual desarrollaban gran parte de su tarea cotidiana. Así, acreditado que los salarios no solo eran fijados en virtud de las tareas sino también en relación a la subcategoría asignada dentro de la categoría… encuentro acreditadas las circunstancias que me persuaden de que mediaron evaluaciones mínimamente racionales y objetivas respecto de los rendimientos, capacidades y potenciales de los distintos dependientes que explican y justifican el trato salarial diferenciado, y no una mera calificación subjetiva y sin parámetros conocidos.”

Aumentos de salarios desiguales. Carga probatoria.

Frente a situaciones en las que el empleador establece aumentos selectivos o desiguales, recae sobre este la carga probatoria de la inexistencia de un acto de arbitrariedad o discriminación.

“Quien discrimina aplicando aumentos salariales no igualitarios entre sus dependientes, debe demostrar la razón objetiva de tal discrecionalidad que permita descartar la configuración de una conducta arbitraria, que es el punto de inflexión que ha marcado la jurisprudencia a partir del recordado caso de la CSJN “Ratto…” (Fallos 265:242) y que ha inspirado la redacción del art. 81 de la LCT.” Molina, Nélida y otros c/ Bonafide S.A. s/ diferencias de salarios. 13/10/98 – Cámara Nacional de Apelaciones del Trabajo, Sala III.