Comunicación del examen preocupacional al trabajador

Responsabilidad de no comunicar el resultado

Los estudios previos o de ingreso tienen como propósito determinar la aptitud del postulante -conforme sus condiciones psicofísicas- para el desempeño de las actividades que se le requerirán y de detectar posibles patologías preexistentes. La falta de comunicación del resultado de dicho examen puede dar lugar a una indemnización en ciertas circunstancias.

Derecho del trabajador a ser indemnizado

Daño en la salud:

Si por no dar a conocer el resultado del examen preocupacional, el empleador no le permitió al trabajador tomar las medidas necesarias para evitar un daño en su salud, aquél es pasible de ser condenado a indemnizarlo por el daño que efectivamente haya sufrido.

“hay responsabilidad por omisión cuando quien se abstiene de actuar infringe una obligación jurídica de obrar, entendiendo por tal no solo la que la ley consagra de modo específico, sino la que surge inequívocamente del conjunto del ordenamiento jurídico -presidido por la regla que impide causar un daño a los demás.”

Consecuentemente el reproche que da lugar a ser indemnizado se basa en la omisión del empleador de dar a conocer el resultado del exámen preocupacional del cual surjan elementos que posibiliten al actor tomar medidas para evitar un daño en su salud. Tal omisión no se condice con un “buen empleador” y por lo tanto se le atribuye una responsabilidad contractual.

Discriminación:

La falta de entrega de los resultados del examen preocupacional a un postulante que, a la postre, no se lo empleó, puede dar lugar a un reclamo por discriminación, si se acredita que padecía alguna dolencia. En tal caso, será responsabilidad del empleador acreditar que la no contratación del postulante se debió a otros motivos, ajenos a esa anomalía.

Fundamento normativo

Se dictaron numerosas resoluciones reconociendo y negando sucesivamente este derecho del postulante. Así, se impuso la obligación de dar a conocer los resultados de la revisación médica (Decreto 351/1979), y se la dejó sin efecto (Decreto 1338/1996). Luego se la reinstaló (Resolución 196/1996 SRT) y al tiempo se la derogó (Resolución 43/1997). Finalmente se la volvió a aplicar (Resolución 320/99 de la Superintendencia de Riesgo del Trabajo), pero se la suspendió (Resol. 489/1999 y 410/2000 SRT) y se la modificó (676/2000 SRT). Actualmente rige la Resolución 37/2010 SRT, reconoce el derecho del trabajador de obtener una copia de los resultados médicos.

Reconocimiento jurisprudencial

No obstante los vaivenes normativos, en las épocas en que se ha negado tal obligación, la Justicia del Trabajo entendió que la falta de comunicación de los resultados viola el Principio de Buena Fe” establecido en el art. 63 de la Ley de Contrato de Trabajo, en virtud del cual las partes “están obligadas a obrar de buena fe, ajustando su conducta a lo que es propio de un buen empleador y de un buen trabajador, tanto al celebrar, ejecutar o extinguir el contrato o la relación de trabajo”.