Discriminación laboral – Consecuencias legales

Actos discriminatorios

La Ley N° 23.592 sanciona a quien arbitrariamente impida, obstruya, restrinja o de algún modo menoscabe el pleno ejercicio -sobre bases igualitarias- los derechos y garantías fundamentales reconocidos en la Constitución Nacional.Esta ley hace especial incapié en los actos u omisiones discriminatorios determinados por motivos tales como raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos.

Sanción de los actos discriminatorios

El damnificado podrá exigir al discriminador que deje sin efecto el acto discriminatorio o cesar en su realización. También podrá reclamar la reparación del daño moral y material ocasionado.

Reparación del despido discriminatorio

Si la relación laboral se extingue por por decisión del empleador, incurriendo este en un acto considerado discriminatorio -en los términos de la ley 23.592-, podrá ser pasible de tener que reparar el daño moral y el material (p.e. salarios caídos), e incluso llegar a tener que reincorporar al trabajador a su puesto de trabajo.

Será discriminatorio el despido si éste se motiva en la raza, religión, nacionalidad, ideología, opinión política o gremial, sexo, posición económica, condición social o caracteres físicos del trabajador. En el caso gremial, no es necesario que el trabajador tenga un cargo sindical, basta con que acredite una militancia de carácter gremial.

Otros casos de discriminación laboral

Selección de personal:

Los actos de discriminación pueden darse durante el proceso de selección de personal. Ello ocurre  cuando no se emplea a una persona por cualquiera de las situaciones antes mencionadas, y no por no reunir las condiciones requeridas para acceder al puesto ofrecido. Por ejemplo, podrá ser considerado un caso de discriminación si se impide a una persona acceder a un empleo por ser extranjero, tener antecedentes como gremialista, ser homosexual, etc, cuando, de no haberlo sido, hubiera sido contratado.

Remuneración desigual:

Retribuir en forma diferente a trabajadores que prestan servicios en iguales o similares condiciones de trabajo también constituye un acto de discriminación. El salario debe ser justo sin que se admitan discriminaciones o diferenciaciones que no se funden en causales objetivas (p.e. mayor productividad, responsabilidad, etc.), ya que debe darse un trato igualitario a quienes se hallan en una razonable igualdad de circunstancias.

Negativa a dar horas extras:

Negarle a un trabajador realizar horas extras o suplementarias, cuando las mismas son concedidas a otros empleados que se desempeñan en la misma área y categoría, constituye un acto de discriminación.

Enfermedades terminales:

La justicia ha interpretado en ciertas ocasiones que el despido de un trabajador que padece una enfermedad terminal también constituye un acto discriminatorio por parte del empleador.

Prueba de la discriminación

Quien se sienta afectado por cualquiera de las causales previstas en la ley, esto es, raza nacionalidad, opinión política o gremial, sexo, etc, debe demostrar los motivos del acto discriminatorio, a partir de ello, queda en cabeza del empleador acreditar que ese acto tuvo una causa distinta y carente de animosidad. Sin embargo, cuando se alega un acto discriminatorio y median indicios serios y precisos en tal sentido, es el empleador quien debe aportar los elementos convictivos para hacer cesar tal imputación.