Injurias entre cónyuges

Injurias graves – consideraciones generales

La causal de divorcio de injurias graves comprende toda clase de actos ejecutados en forma verbal, por escrito o materialmente, que constituye una ofensa para el otro cónyuge, ataquen su honor, su reputación o su dignidad, hiriendo sus justas susceptibilidades. Incluso, no es necesario que se den a través de hechos estridentes, como pueden ser las agresiones físicas o verbales, sino que la desatención, el descuido, la indiferencia, etc., en la convivencia diaria, pueden, según las circunstancias, provocar las injurias requeridas por la ley como causal de divorcio.

Injuriado que agravia

En principio el hecho de ser víctima de injurias por parte del otro cónyuge no habilita a obrar en el mismo sentido. Y aún cuando la reacción pudiere ser éticamente reprochable, puede ser justificada excepcionalmente si se tratara de una reacción lógica frente a la permanente afrenta que le infiera su cónyuge. En tal sentido no se le puede imputar la culpa del divorcio, por esta causal, al sistemáticamente agraviado, si la agresión fuese grave y prolongada.

Unico hecho injuriante

Para configurar la causal de “injuria grave” no se requiere la reiteración de actitudes ofensivas de un cónyuge hacia el otro, bastando un solo hecho injurioso para configurar la aludida causal cuando éste, por su importancia y trascendencia frente a los terceros testigos del mismo, no admite ningún género de dudas al respecto.

Incumplimiento del deber alimentario

El incumplimiento total o deficiente del cónyuge alimentante respecto del otro e hijos en cuanto a su obligación de proveer el sustento material de los integrantes de la familia (obligación alimentaria) también configura la causal de “injurias graves”.

Incumplimiento del deber de asistencia

Dentro de las múltiples circunstancias en las que puede configurarse la causal de injurias, se encuentra el incumplimiento del deber de asistencia, ya sea en su aspecto espiritual como material.

Cambio de llaves

El cambio de la cerradura del inmueble sede del hogar conyugal sumado al retiro de los efectos personales y pertenencias del esposo y el envío de los mismos a una oficina para que éste los retirara perfilan una injuria grave.

Trato indiferente

Es injurioso el carácter autoritario o desdeñoso del consorte que opta por asumir un trato de cabal indiferencia hacia el otro

Valoración de la gravedad de las injurias

Para la apreciación de la gravedad de las injurias en un juicio de divorcio corresponde considerar la educación, posición social y demás circunstancias de hecho que se puedan presentar, pues no cualquier injuria constituye la causal.-

Negativa a buscar trabajo

La actitud negativa asumida por el esposo sobre la búsqueda de trabajo remunerativo durante largos años pese a la gravedad de la situación económica del grupo familiar, es reveladora del incumplimiento de los deberes propios del matrimonio, principalmente de la asistencia material y moral que es dable exigir de modo especial a quien ocupa el lugar de marido y padre de esa familia y configura la causal de injurias graves.-

Falta al deber de fidelidad (Adulterio)

Existen actitudes no compatibles con el debe de fidelidad, que si bien no llegan a ser ser casos de adulterio o infidelidad si constituyen injurias graves que habilitan al esposo ofendido a demandar el divorcio con atribución de culpa. También existen casos en que si existe adulterio pero que, por no poder ser probados, son planteados en juicio como un caso de injurias graves, cuya probanza suele resultar mucho más accesible.


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